Encrucijada crossdresser

Comenzaste tímidamente…
Aún está fresca en tu memoria aquella vez que lograste ponerte ese vestido de tu mamá tan añorado.
Simplemente alzaste tus brazos y dejaste que la tela pase por tu cuerpo hasta calzar a la perfección.
Corriste al espejo como poseído. Tenías que ver reflejado lo que tantas veces habías imaginado.
Te recogiste el cabello que deliberadamente dejaste crecer mas de lo normal para sentirte mas femenina y frunciste el vestido de mamá para brindarle un mayor protagonismo a las caderas. Qué imagen fantástica!
De a poco probaste también sus zapatos, los favoritos de mamá y resultó que a vos también te quedaban hermosos, como pintados, y de ahí en más te fijaste como objetivo probarte una a una todas las prendas. Claro, siempre a escondidas…
Y esa sensación indescriptible de bienestar se prolongó en el tiempo…Agregándole cada vez más sensualidad, liberando tu fantasía más recóndita, añadiéndole tus sueños y descubriendo tu femineidad como un verdadero oasis.
Con el tiempo compraste tu propio vestuario femenino. Lo primero que elegiste fue una tanga sexy, minúscula, y la luciste en cada lugarcito de tu habitación.
Creciste. Viviste tus fantasías. Avanzaste…
A través de los años maduraban tus deseos y tus sueños, pero también se abrían paso tus dudas.
- Me gusta estar vestida de mujer ante un hombre. Soy bisexual?
- Lograré gustarle tanto como mujer y como hombre a una misma persona?
-Me enamoraré y perderé todo?
Miles de incógnitas. Habrá miles de respuestas?
Llegó el momento del amor. Amar a una mujer quizás no estaba en los planes, pero pasó.
Y ahora? Qué vas a hacer? Vas a hablarle de tu gusto por la ropa femenina? Le decís a tu novia que sos crossdresser?
Aquí llega una encrucijada en tu vida, de las que te marcan para siempre…
A partir de ahora tomarás como propio un pensamiento dual que te obligará a manifestarte en femenino y en masculino. Para siempre…


4 comentarios:

Secreto a veces dijo...

Yo tuve mucha experiencia contandole a mis parejas sobre este pasión por el crossdressing. Hablo de que fueron más de cinco compañeras a las que les hablé del asunto.
La verdad es que en general se lo tomaron bien. Incluso se portaron colaborativas y curiosas. Me afeitaron las piernas, me prestaron ropa, me maquillaron, en fin, la pasábamos bárbaro teniendo sexo y yo liberando esas ganas de enfundarme en lencería. Pero al tiempo ya no les gusta. Eso me pasó en todas las ocasiones.
Parece que no les cabe que su macho sea putito.

Pero insisto. Lo importante es decirlo. Decirlo antes de comenzar la relacion, o lo antes posible.
Pero ser sincero y honesto, no tomarlo como un problema si no como un fetiche, una cosa con la cual convivimos.
El ocultarlo no te hace ganar nada porque si lo llega a descubrir, la reacción es mucho peor.

Hay que ir para adelante y aceptar lo que a uno le gusta. Y si bien comprendo que no da poner la foto de uno mismo en tanga en nuestro perfil de Facebook de varones, tampoco hay por qué ocultarlo a los íntimos.

Da mucha libertad asumirse cross.
No hace falta vociferarlo y que todos se enteren, pero a tu pareja se lo tenés que decir.

Anónimo dijo...

Hola... Yo soy crossdresser empese a muy temprana edad, me encanta sentirme mujer tanto que me divorcie pero me encantan las mujeres ahora tengo una novia pero tengo miedo volver a caer de nuevo en esto que hago.

Anónimo dijo...

me encanta lo que decis, yo tambien me estoy animando a aceptarme así. tengo 22 años y me encanta vestirme de mujer y ser bien femenina :)

Emily dijo...

Me visto a escondidas desde los 14-15 años cuando comencé mi actividad sexual en solitario. Y siempre había sido un fetiche de vez en cuando. A los 27 años comencé una relación con una chica y venía en serio, para casorio e hijos. Pero comencé a sentirme insatisfecha sexualmente. Y fantaseaba con mi parte femenina. Ella había descubierto mi excitación anal y había empezado a explorarme sola. Por las noches encontraba el sueño junto a ella pero fantaseando con un cuerpo de mujer. Un día me descubrió explorandome, y le conté, no sin desesperación y vergüenza, que me sentía una mujer por dentro. Me abandonó, no lo soportó. Yo la quería, en ese momento, creía que la amaba como nunca a nadie. Me dejó y caí en lo que ya era, aunque disimuladamente: una adicta al alcohol. Estuve así 3-4 años hasta que empecé terapia psiquiátrica, psicológica, pero lo que ha funcionado realmente es AA. Desde el abandono me "pelié" con las mujeres y comencé a experimentar mi parte femenina con chicas trans-trav y hombres, hasta declararme a mi misma bisexual. Decidí no encarar más a mujeres, xq estaba harta de hacer el rol masculino. Difícil situación la mía xq mi predilección son las chicas, que en esta cultura argentina ellas esperan el macho que las "levante". Y si es bella, se da el lujo de elegir al mejor macho de la manada de machos. Y el campeón tiene el premio de llevarse el objeto de deseo más codiciado. Yo soy una loser en ese juego. También decidí que cualquier relación seria que empezara iba a blanquear mi CD y mi parte femenina. Después de 6 años me pasó que una chica me “levanto” pero no le agradó lo que le conté, y me lo reprimió. La cosa no funcionó. Y acá me encuentro con mi nueva bikini MAREA y una mini de jean, en mi depto, solaaaaa frente a la pc escribiendo un mensaje en la botella virtual de este mar cibernético. S.O.S.